
Informamos a la comunidad que, durante la madrugada de este martes 6 de enero de 2026, la Catedral Metropolitana de Santiago fue víctima de un asalto, hecho que derivó en el robo de diversos objetos litúrgicos de alto valor espiritual, histórico y material.
Según señaló nuestro obispo auxiliar, Mons. Alberto Lorenzelli, los delincuentes habrían ingresado al templo forzando candados, cadenas y sistemas de seguridad, sustrayendo principalmente candelabros y otros signos litúrgicos, varios de ellos de plata y con una larga historia ligada a la vida de la Iglesia de Santiago.
En ese contexto, Mons. Lorenzelli enfatizó que el valor de estas piezas es, ante todo, espiritual, además de su relevancia patrimonial.
Actualmente, personal de Carabineros de la Primera Comisaría de Santiago se encuentra realizando diligencias tras la denuncia efectuada por nuestra Catedral, a la espera de las instrucciones del Ministerio Público para las pericias correspondientes.
Como comunidad, vivimos este hecho con profundo dolor por el impacto que genera en nuestra vida pastoral y espiritual. “Es muy doloroso que hoy también en nuestras iglesias no podamos tener esa tranquilidad y esa seguridad…”, expresó Mons. Lorenzelli.
Asimismo, llamamos a la comunidad y a la ciudadanía a estar atentos ante una eventual comercialización de estos objetos sagrados. Existe la posibilidad de que estas piezas —incluidos candelabros que fueron desarmados— sean ofrecidas en el mercado; por ello, pedimos que cualquier información se nos comunique oportunamente, ya que su recuperación es fundamental: son patrimonio y propiedad de todo el pueblo cristiano.
Agradecemos el trabajo de las autoridades y reiteramos nuestro compromiso con el resguardo del patrimonio espiritual y cultural, confiando en que estos signos litúrgicos puedan ser recuperados y restituidos a la Catedral de Santiago.
